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Sin control

He intentado controlarme, evitar dar ese paso, de nuevo,  de decirte todo lo que siento por ti.  Pero ya lo hice una vez y me ignoraste. No me voy a arrastrar más. Igual estás acostumbrado a eso…me sonó tanto lo que me dijiste a lo que me contabas de tus otras ex!!! Madre mía! Tenia que haberlo visto!!!

Has puesto millones de excusas para justificarte.  Da igual, ya lo he asumido.

Te lo hubiera perdonado, de veras. Menos mal que supe controlar ese impulso de volver a caer como…como si tu merecieras algo!!!

La verdad que lo creía…y en el fondo lo creo, pero tengo que creérmelo y convencerme para no perder el control.

 

Tenías nombre propio, amor…

Tenías una sonrisa de esas que no se saben poner así como así. Tenías un olor que se restregaba con el viento, y se pegaba en mi ropa los viernes, a las nueve y treinta y tres de la mañana. Te fumaba, amor, te fumaba en ocho caladas y te apagaba en mi cuerpo, jodiéndome a quemaduras, y por eso ahora estoy marcada de cicatrices que sólo hablan de ti. Eras pura dinamita, amor, pero no tenías mecha para que pudiera prenderte, y yo no tenía fuego para poder quemarte las ganas. Te creías inmortal, amor y por eso te ambicioné como si nunca fueras a morir. Por eso me creí ese adverbio, que habla de ‘para siempres’ que sólo me recuerdan a ti. Sí, amor, nunca supe cómo quitarme las ganas de estar bajo tu mismo cielo, de consumirte bajo la misma la luna y despertarme contigo por el mismo sol. Tenías tantas formas de acabar conmigo, amor… que a veces creí que moría de ti. Eres mi droga, amor, y mi jodida perdición. Pero todos queremos que nos encuentres, amor. Todos hablan ti, a tus espaldas… y nadie se pone de acuerdo, amor. Que todos dicen que eres suyo, pero yo, no se lo niego y por eso te oculto, te mimo y te personifico, y te guardo en secreto, porque sé que eres tú, amor.

 

Caos

Me paso  la vida guardando mis emociones dentro de un cofre cuya llave realmente no existe.  No puedo decidir cuando abrirlo, hacer limpieza o vaciarlo por completo. Es como la caja de juguetes que hemos tenido de pequeños, cuando llega al limite y se desborda es cuando ves la necesidad de meter mano y solucionarlo.

En mi cofre de emociones la última gota me hizo llorar, maldecir, gritar..me hizo sacar toda la presión que había dentro de mi…aunque debí sacarlo todo, llorar más…no debí controlarme, porque no hice limpieza suficiente. Nadie se dio cuenta.  Nadie se percató que cada noche secaba mis lagrimas, únicamente se dieron cuenta que estaba más susceptible y que contestaba mal (para eso si que tenéis el sentido agudizado).

Ha pasado el tiempo y por fin mi cofre está vacío, limpio de tóxicos y así lo quiero conservar.  Aunque es difícil, porque controlar mi fuerza de carácter y mis sentimientos hacen que se vuelva a llenar. Así que he llamado a la razón e intento poner orden en mi vida, asumir mis problemas uno a uno y evitar que los cofres de los demás no me importen. Primero soy yo. Y cada problema resuelto es un logro, un pequeño empujoncito que me va haciendo más fuerte

Sigo siendo un torbellino de emociones positivas y la verdad que ya no me importa. Dejo que fluyan y sigo viviendo para mi, para nadie más. Ese caos ya no me mata.

 

Esta noche mi cabeza estaba llena de cosas que quería escribirte. Únicamente llegaban a mi mente sentimientos, recuerdos.
E intenté plasmarlo, pero eran tantas cosas!!! Uff! Demasiada inspiración, muchos sentimientos y pocas palabras…me quedé en blanco…bueno, en blanco no…pensaba en…nada…tú eres mi nada.
No puedo ayudarte, aunque quisiera, No sé como hacer para que sonrías de nuevo, con esa sonrisa tan maravillosa que me pone a soñar. La recuerdo y se me olvidan todas mis penas.

Como podría explicarte sin palabras lo que tus labios me han dado! lo que tu mirada me ha ayudado, lo que tus palabras me han calmado, lo que tu sonrisa me ha hechizado. No se como explicarlo, siguen amontonándose en mi cabeza tantas cosas! 

Deseo poder volver a mirar alguna vez tu sonrisa más sincera y notar tu cuerpo detrás de mi, tu boca en mi cuello…ojala no quede en un sueño y pueda cumplirlo alguna vez más. 

Quiero poder curar tu alma y quitar toda soledad de tu corazón lastimado con un abrazo. Uno tan cálido que sientas que el mundo no importa. Quiero hacer desaparecer el mundo con nuestras interminables conversaciones. Pero para eso tienes que dejarme, dejar que te escriba, poder romper esa muralla que has puesto.

Y hacerte saber lo mucho que he suspirando al pensar de nuevo en ti, lo mucho que te echo de menos, lo que me apena el soñar el volverte a acariciar.
Perdona el atrevimiento, se supone que no había palabras y de nuevo simplemente me demuestras tu magia… 
Sueño Con solo tenerte aqui …
Decirte lo que siento,
Transformar mis caricias
En poseía que atrapen
Tu alma , 
Y tu piel de angel
En besos eternos ,
Por que me gusta ..
Tu cara ..
Tu pelo ..
Tu voz …
Tu aroma ..
Y esa forma loca
De demostrarme
Cuanto me quieres

 

Lo siento, no pude evitarlo, quería escribirte solo un hola, cómo estás.  Pero mientras intentaba escribir esas sencillas y simples palabras mi pensamiento iba demasiado rápido y me salieron otras. Que te extraño, que los días sin ti son sólo días, pero cuando tu estás se me hacen segundos, preciosos momentos.  Que la vida me pesa porque no te tengo y que no te puedo olvidar.

De verdad, solo quise escribirte un hola, como estas, pero mis dedos me ganaron y pusieron un te quiero….

Adiós

Ha sido tan difícil alejarme, poner tierra de por medio, difícil dejar ir un amor que era, es, pudo ser, pero no fue. Siento que poco a poco ese muro que has creado nos aleja, es difícil.
Pero tomaste la decisión correcta, a pesar de quererte yo no podía estar contigo. Y aunque sabes muy bien que estás en mi corazón, el momento no era el correcto.
Quisiera que ese último abrazo nunca hubiese acabado, que estuvieras entre mis brazos sintiendo tu calor, sintiendo tu amor. Sin embargo nada es perfecto ni eterno y ese abrazo con sentimiento de jamás acabes, terminó.
Fue difícil ver cómo te alejabas, ponías distancia entre nuestras vidas y eso me duele.
Si hubiera sabido esa última vez que podría ver tu mirada…no hubiera acabado nunca de mirarte.
Te deseo que seas feliz. Ahora mismo mi felicidad parece que depende de ti. Pero todo pasa.
Y te digo adiós. Y solo espero que el destino nos dé una nueva oportunidad. En el tiempo y el momento correcto.  Porque  creo que aún tenemos una cita pendiente.

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